miércoles, 7 de enero de 2026

La intervención militar en Venezuela y la pugna por el poder internacional.





Uno de los temas importantes en la política y en la sociología es ver cómo las sociedades superan los problemas. El orden internacional fue creado para contender las guerras y la violación de los derechos humanos al interior de Estados autoritarios.  La ONU por ejemplo, fue creada para evitar la guerra entre los Estados, la Carta de Naciones Unidas solo permite la guerra como política internacional en dos circunstancias, la primera, la intervención militar autorizada por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, y la segunda, la que puede ejercer un Estado en legítima defensa, lo que implica, necesariamente, la agresión injusta de otro Estado.

La legítima defensa ha sido utilizada últimamente para iniciar intervenciones militares en otros Estados, así por ejemplo, luego de los atentados del 11 de septiembre, Estados Unidos justificó la invasión de Afganistas e Irak, la primera, porque el régimen de los Talibanes tenía vínculos con Alkaeda, el grupo terrorista que ejecutó los atentados. Y el segundo, porque supuestamente tenía armas de destrucción masiva, y que implicaba un peligro para Estados Unidos.

Israel por su parte, ha utilizado la institución jurídica de la legítima defensa para ingresar en el territorio del Líbano y atacar a grupos armados de Palestina, aduciendo que el Estado del Líbano los apoya o los protege.

Colombia por ejemplo, utilizó esa misma figura, cuando bombardeó un campamento de las guerrillas de las FARC, en territorio ecuatoriano, aduciendo que el Gobierno Ecuatoriano de la época toleraba la presencia de las guerrillas en su territorio, y que desde ahí, las guerrillas desarrollaban operaciones militares en Colombia.

En el caso de Ucrania, Rusia justificó la invasión,  alegando que dos provincias de Ucrania con población rusa, y con intención de adherirse a Rusia, estaban siendo atacadas por el gobierno Ucraniano, y por ello, decidió intervenir para proteger a la población rusa que estaba en riesgo de ser atacada en territorio ucraniano.

Ahora en el caso Venezolano, donde Estados Unidos invadió a Venezuela, capturó al Presidente Maduro y se lo llevó para ser juzgado, Estados Unidos ha planteado que el régimen de Venezuela había agredido a ciudadanos estadounidenses. También ha alegado que el presidente Maduro tiene vínculos con el narcotráfico que afecta gravemente la seguridad y la salud de Estados Unidos, y por último, el interés marcado de Estados Unidos en el petróleo venezolano, y que ese petróleo no llegue a países rivales como Rusia, China e Irán.

Las intervenciones armadas de países poderosos, en contra de países "débiles" comienza a generar un verdadero debate político a nivel Mundial, pues el riesgo de que una regla excepcional se convierta en una regla general, es bastante alto. 

El principio del respeto de la soberanía de los otros Estados, y la no injerencia en los asuntos de otros Estados, se plantea como la regla general dentro del orden internacional, y son los principios que han evitado una nueva guerra mundial, y han permitido la igualdad material entre los Estados, muy a pesar de la diferencia en poder militar.

Sin embargo, el nuevo panorama mundial hace ver que todo lo que hasta ahora ha contenido a los países poderosos militarmente, de no invadir a los países débiles, esta en crisis. La guerra en Ucrania y la guerra entre Israel y Palestina, han demostrado que muy a pesar de la desaprobación mundial y las sanciones que puedan imponer otros países o los organismos internacionales a Rusia o a Israel, no han evitado que estos países detengan sus acciones bélicas. 

La crisis venezolana generada por un gobierno antidemocrático generó muchas reacciones de otros países y de organizaciones internacionales. El ex presidente Maduro se atornilló al poder con reelección indefinida, su gestión volvió a Venezuela un país pobre, y se le acusa de haber realizado actos de persecución y crímenes de lesa humanidad en contra de la oposición. Desde el punto de vista internacional, ni la ONU, ni la OEA, pudieron hacer nada. El 3 de enero  de 2026, el ejército norteamericano invadió a Venezuela y capturó al presidente Nicolás Maduro, llevándoselo a Estados Unidos para ser juzgado. Venezuela quedó sin Presidente, y asumió el poder la Vicepresidenta, por su parte Trump, dijo que Estados Unidos coordinará la administración de dicho país, hasta que exista una transición razonable. 

Trump dio una cátedra de como tomarse un país en un solo día. No quiere que pase lo mismo de Irak y Afganistán, por eso, está siguiendo el mismo patrón de la invasión de Panamá. Es una dura lección para Putin, que buscan arrasar para invadir, o de vencer para prevalecer. 

Por otra parte, si bien es loable derrocar una dictadura, también se debe analizarse los costos.  ¿A qué precio se puede iniciar una invasión armada para derrocar a un tirano, sin el respaldo del derecho internacional? Hay invasiones que se pueden llevar a cabo en un día como la de Venezuela o la de Panamá, pero hay otras que pueden durar muchos años como la de Irak, Afganistán o Ucrania.

Rusia y China protestan por las acciones de Estados Unidos, afirmando que ha existido una violación a la soberanía de un Estado. Rusia, no tiene autoridad moral para ello, pero si puede argumentar que si Rusia invade es malo, pero si Estados Unidos hace lo hace, no es malo. China por su parte, está tentada a invadir a Hong Kong, animado por las invasiones de Rusia y Estados Unidos, ¿y quién le podría decir que no lo haga?

Hoy el panorama internacional se sacude y preocupa, pues no parece ser un tema de derecho, sino de un tema de quién es el dirigente del país poderoso que se atreva a iniciar una intervención o una invasión.

Debates políticos

 




miércoles, 31 de diciembre de 2025

Feliz 2026 políticamente hablando

 Feliz 2026, a pesar de Petro.



Que tus sueños se cumplan, a pesar de Petro.

Que logres tus metas, a pesar de Petro.

Que encuentres prosperidad, a pesar de Petro.

Que tengas salud, a pesar de Petro.

Que encuentres la paz, y no la paz total de Petro.

Y que encuentres el amor, pero no como Petro en Panamá.


Eso sí toma con moderación y alejate de las drogas, no como Petro.

miércoles, 10 de diciembre de 2025

Frases que justifican la corrupción

 


Cuando uno estudia criminología y encuentra la teoría de las subculturas, donde se menciona por parte de Shuderland, que la delincuencia, no solo es un tema de pobreza, sino que los poderosos y los ricos también cometen delitos, pero particularmente otra clase de delitos, a los que llamó delitos de cuello blanco.

Que la criminalidad se enseña entre los delincuentes, que comparten información de como ejecutar la conducta y de cómo no ser detectados.

Que igualmente, los criminales crean una subcultura en la que se imponen reglas y principios contrarios a la Ley que justifican y enaltecen sus conductas. Así en una comunidad de sicarios, el más destacados es el que más asesinatos lleva, o el que mata a los personajes más difíciles. En una cultura corrupta, el más destacados y admirado es el que más dinero obtiene a través de actos corruptos, y se elogia la manera de evadir los controles y las acciones de la justicia.

Que cuando esos principios trascienden de los grupos criminales y se generalizan en toda la población, esos delitos se vuelven crónicos, es decir, terminan siendo una justificación para toda la sociedad que termina incorporando las conductas delictivas, dentro de su cultura y su comportamiento. Así entonces, si se trata de delitos de corrupción, toda la sociedad hace funcionar al Estado a través de prácticas corruptas, como sobornos y tráficos de influencias, entre otras.

Así las cosas, las frases que ven en la gráfica son pensamientos que justifican actos de corrupción, que se dicen y piensan los corruptos para justificar sus delitos. Ellos les permite por un lado, no tener remordimientos o aplacarlos, y por el otro, justificar sus actos frente a la sociedad. Igualmente estás frases, son las que usan para fomentar la corrupción en las subculturas y redes que ellos crean, en las que sus actos, no son actos de corrupción, sino actos necesarios para que funcione el sistema.

El arte de la política