Uno de los temas importantes en la política y en la sociología es ver cómo las sociedades superan los problemas. El orden internacional fue creado para contender las guerras y la violación de los derechos humanos al interior de Estados autoritarios. La ONU por ejemplo, fue creada para evitar la guerra entre los Estados, la Carta de Naciones Unidas solo permite la guerra como política internacional en dos circunstancias, la primera, la intervención militar autorizada por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, y la segunda, la que puede ejercer un Estado en legítima defensa, lo que implica, necesariamente, la agresión injusta de otro Estado.
La legítima defensa ha sido utilizada últimamente para iniciar intervenciones militares en otros Estados, así por ejemplo, luego de los atentados del 11 de septiembre, Estados Unidos justificó la invasión de Afganistas e Irak, la primera, porque el régimen de los Talibanes tenía vínculos con Alkaeda, el grupo terrorista que ejecutó los atentados. Y el segundo, porque supuestamente tenía armas de destrucción masiva, y que implicaba un peligro para Estados Unidos.
Israel por su parte, ha utilizado la institución jurídica de la legítima defensa para ingresar en el territorio del Líbano y atacar a grupos armados de Palestina, aduciendo que el Estado del Líbano los apoya o los protege.
Colombia por ejemplo, utilizó esa misma figura, cuando bombardeó un campamento de las guerrillas de las FARC, en territorio ecuatoriano, aduciendo que el Gobierno Ecuatoriano de la época toleraba la presencia de las guerrillas en su territorio, y que desde ahí, las guerrillas desarrollaban operaciones militares en Colombia.
En el caso de Ucrania, Rusia justificó la invasión, alegando que dos provincias de Ucrania con población rusa, y con intención de adherirse a Rusia, estaban siendo atacadas por el gobierno Ucraniano, y por ello, decidió intervenir para proteger a la población rusa que estaba en riesgo de ser atacada en territorio ucraniano.
Ahora en el caso Venezolano, donde Estados Unidos invadió a Venezuela, capturó al Presidente Maduro y se lo llevó para ser juzgado, Estados Unidos ha planteado que el régimen de Venezuela había agredido a ciudadanos estadounidenses. También ha alegado que el presidente Maduro tiene vínculos con el narcotráfico que afecta gravemente la seguridad y la salud de Estados Unidos, y por último, el interés marcado de Estados Unidos en el petróleo venezolano, y que ese petróleo no llegue a países rivales como Rusia, China e Irán.
Las intervenciones armadas de países poderosos, en contra de países "débiles" comienza a generar un verdadero debate político a nivel Mundial, pues el riesgo de que una regla excepcional se convierta en una regla general, es bastante alto.
El principio del respeto de la soberanía de los otros Estados, y la no injerencia en los asuntos de otros Estados, se plantea como la regla general dentro del orden internacional, y son los principios que han evitado una nueva guerra mundial, y han permitido la igualdad material entre los Estados, muy a pesar de la diferencia en poder militar.
Sin embargo, el nuevo panorama mundial hace ver que todo lo que hasta ahora ha contenido a los países poderosos militarmente, de no invadir a los países débiles, esta en crisis. La guerra en Ucrania y la guerra entre Israel y Palestina, han demostrado que muy a pesar de la desaprobación mundial y las sanciones que puedan imponer otros países o los organismos internacionales a Rusia o a Israel, no han evitado que estos países detengan sus acciones bélicas.
La crisis venezolana generada por un gobierno antidemocrático generó muchas reacciones de otros países y de organizaciones internacionales. El ex presidente Maduro se atornilló al poder con reelección indefinida, su gestión volvió a Venezuela un país pobre, y se le acusa de haber realizado actos de persecución y crímenes de lesa humanidad en contra de la oposición. Desde el punto de vista internacional, ni la ONU, ni la OEA, pudieron hacer nada. El 3 de enero de 2026, el ejército norteamericano invadió a Venezuela y capturó al presidente Nicolás Maduro, llevándoselo a Estados Unidos para ser juzgado. Venezuela quedó sin Presidente, y asumió el poder la Vicepresidenta, por su parte Trump, dijo que Estados Unidos coordinará la administración de dicho país, hasta que exista una transición razonable.
Trump dio una cátedra de como tomarse un país en un solo día. No quiere que pase lo mismo de Irak y Afganistán, por eso, está siguiendo el mismo patrón de la invasión de Panamá. Es una dura lección para Putin, que buscan arrasar para invadir, o de vencer para prevalecer.
Por otra parte, si bien es loable derrocar una dictadura, también se debe analizarse los costos. ¿A qué precio se puede iniciar una invasión armada para derrocar a un tirano, sin el respaldo del derecho internacional? Hay invasiones que se pueden llevar a cabo en un día como la de Venezuela o la de Panamá, pero hay otras que pueden durar muchos años como la de Irak, Afganistán o Ucrania.
Rusia y China protestan por las acciones de Estados Unidos, afirmando que ha existido una violación a la soberanía de un Estado. Rusia, no tiene autoridad moral para ello, pero si puede argumentar que si Rusia invade es malo, pero si Estados Unidos hace lo hace, no es malo. China por su parte, está tentada a invadir a Hong Kong, animado por las invasiones de Rusia y Estados Unidos, ¿y quién le podría decir que no lo haga?
Hoy el panorama internacional se sacude y preocupa, pues no parece ser un tema de derecho, sino de un tema de quién es el dirigente del país poderoso que se atreva a iniciar una intervención o una invasión.


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